En la consulta del médico, no se trata sólo de dolencias físicas; también se puede hablar de dolencias psicológicas. Si es necesario, el médico de cabecera puede remitirle a la persona de apoyo práctico (POH-GGZ) con la que puede mantener una serie de conversaciones. El objetivo es que recupere el control de su situación.
El director de la consulta tiene experiencia y conocimientos sobre reclamaciones de salud mental.
Tras consultar a su médico de cabecera, se concertará inmediatamente una cita con el asistente de la consulta. Si necesita anular una cita o desea cambiarla para otro día, hágalo a través del asistente de su médico de cabecera.
Las consultas con la POH-GGZ no le suponen ningún gasto. Al igual que las visitas al médico de cabecera, se abonan directamente a la aseguradora y no afectan a la franquicia.
Aclarar un problema y ver cuál es su posible causa. Por ejemplo, ¿qué está pasando? ¿Qué factores podrían estar perpetuando sus síntomas?
Elaborar y discutir con usted un plan de acción de seguimiento. A menudo, el POH GGZ puede aconsejarle cómo puede mejorar usted mismo, o consultar con usted y el médico de cabecera para contratar otra ayuda profesional.
Impartir educación. ¿Cómo surgieron las quejas? Qué dicen la teoría y la práctica sobre las posibles opciones de mejora.
El asesor de la consulta puede ayudarle, apoyarle con consejos, para que usted mismo vuelva a ser capaz de trazar el camino correcto. En caso de que esto no tenga éxito debido a la gravedad de la dolencia, estudiaremos juntos cuál podría ser el motivo y qué cuidados serían más adecuados.